CIRUGÍA ORAL

Hay ciertas patologías que por su complejidad o gravedad requieren de intervenciones quirúrgicas. La clínica Doctores Bonet ostenta una larga trayectoria en cuanto a este tipo de complejas cirugías. Entre las especialidades que se tratan están:

  • Las apicectomías: son infecciones graves en la raíz de algún diente.
  • Extracciones de muelas del juicio: son los últimos molares en formarse y erupcionar en boca (sobre los 18 años) y, en ocasiones, pueden encontrarse incluidos en los maxilares. La consecuencia de esta inclusión es que presentan un alto riesgo de infección, pueden erupcionar en boca moviendo el resto de la dentadura y además, pueden causar dolor e inflamación. Por ello se recomienda su extracción seriada, cosa que se realiza en la propia clínica con anestesia local y las máximas garantías.
  • Caninos incluidos: los caninos son, después de los terceros cordales, los dientes que más tendencia tienen a quedarse retenidos en los maxilares. La intervención quirúrgica puede tener por objeto su extracción o, en casos favorables, combinar el tratamiento quirúrgico con el ortodóntico para trasladarlos a su correcta posición en la arcada correspondiente.
  • Quistes de los maxilares: suelen ser benignos y requieren tratamiento quirúrgico. Normalmente aparecer como consecuencia de una caries profunda que consigue infectar a la raíz o al hueso alveolar que sostiene al diente. También pueden ser ocasionados por algún diente incluido. La solución pasa por la extirpación de los mismos y la recuperación suele ser rápida.
  • Cirugía pre-protésica: se realiza para preparar los tejidos blandos y duros de los maxilares para poder adaptar posteriormente una prótesis.

SEDACIÓN CONSCIENTE

Es un tipo de sedación que se recomienda a todos aquellos pacientes que padecen excesivo temor, fobia o ansiedad durante los tratamientos dentales. La Sedación Consciente es realizada por un Médico especialista en Anestesiología y Reanimación, que garantiza la seguridad de la misma. .

Se realiza en la misma consulta sin necesidad de desplazamiento a quirófano. A través de una vía venosa, el anestesiólogo administra la medicación al paciente manteniéndolo monitorizado en todo momento. También se recomienda en las intervenciones excesivamente largas, para facilitar la comodidad del paciente. Esta técnica es completamente segura y sus efectos duran el mismo tiempo que la intervención. Cuando el paciente sea despertado apenas recordará la intervención a la que ha sido sometido.