QUE LA DEPRESIÓN NO ARRASTRE A TU BOCA

QUE LA DEPRESIÓN NO SE LLEVE TU BOCA

 

La depresión es una enfermedad devastadora que-está comprobado-empeora la salud bucodental. Es esencial ayudar a aquellas personas que la padecen, acompañarlas y tratar de que no agraven su estado con dolores o dificultades para comer por pérdida de piezas. Todo esto dificulta el proceso de salida y recuperación.

Un cuadro depresivo afecta a la salud mental, emocional y física. En el caso de la boca, suele comportar un descuido de la higiene y, por tanto, mayor presencia de sarro, de sangrado de encías (gingivitis o periodontitis). Si, este descuido, se mantiene en el tiempo, puede degenerar en la pérdida de piezas.

   Pérdida de piezas dentales

Estas pérdidas afectan en la autoestima de la persona y dificultan el proceso de masticación, con lo que suele comportar una peor alimentación y unas digestiones más pesadas que pueden acarrear problemas gástricos y digestivos.

Sabemos que es muy difícil el proceso de superación de esta enfermedad pero, las personas que acompañan a el/la enfermo/a, pueden ocuparse por ellos/as de su salud, de que mantengan la higiene bucal, de que su salud no empeore.

   Refuerzo con cepillo eléctrico

Si se observa que la persona se cepilla con menor habilidad, tal vez pueda ayudar la utilización de un cepillo eléctrico que suelen facilitar mucho la limpieza. Si se observa una tendencia de dicho enfermo/a  a tener caries, procurar que la pasta contenga flúor y reforzar dicha higienización con colutorios fluorados que protejan de las caries.

Si los problemas se centran en el sangrado de encías, entonces hay que utilizar productos específicos para eliminar las bacterias que afectan a los tejidos blandos y controlar, en la manera de lo posible, que el cepillo de dientes acceda a esa zona.

Además, la higiene, la sensación de tener la boca fresca puede producir cierta sensación de bienestar en el/ la paciente, que reconforta en momentos en que cuesta encontrarse bien.

Proteger del bruxismo

Los estados de ansiedad suelen reflejarse en la boca en modo de bruxismo; el/ la paciente suele rechinar los dientes y apretar la mandíbula durante el sueño como manera inconsciente de liberar la tensión acumulada durante todo el día.

Esto se puede detectar si por las mañanas, al levantarse, la persona siente dolor al ir a abrir la boca, si se nota la zona de la musculatura facial tensa o si padece dolores de cabeza.

En ese caso, se recomiendan las férulas de descarga para evitar tener estos dolores tensionales y evitar que las piezas dentales se vayan haciendo cada vez más pequeñas por esa fricción.

   Boca seca

Un dato de interés es saber que la medicación que se suele recetar para los cuadros de ansiedad y depresión suele ser muy potente y tiene un efecto colateral en la boca: disminuye el flujo de saliva.

Si la saliva es un protector para nuestra boca, su escasez va a dejarla más desprotegida y con una mayor tendencia a tener caries y pérdidas dentales.

Como dicha medicación es fundamental y no se puede dejar, hay que compensarla con una mayor hidratación de la boca a base de bebidas como el agua o los zumos naturales y de una buena alimentación.

   Frutas y verduras

La mayor presencia de azúcar en la sangre empeora los síntomas de la depresión. Por lo que se recomienda, ingerir menos carbohidratos y productos azucarados y más frutas, verduras, legumbres y frutos secos.

Estos alimentos son buenos para la salud en general y, en particular, para la boca con lo que estaremos trabajando para su conservación.

Por supuestos, que es imprescindible ir al médico para tratarse la depresión y se puede pedir ayuda al/la dentista para que nos haga un seguimiento y se evite un rápido empeoramiento de la salud bucodental.