CÓMO FUNCIONA EL EXPANSOR DE PALADAR PARA NIÑOS

CÓMO FUNCIONA EL EXPANSOR DEL PALADAR PARA NIÑOS

 

Se trata de un aparato de Ortodoncia, llamado también “disyuntor”, cuya misión es ampliar el paladar, hacer que se expanda. Se ha de poner durante el crecimiento- antes de los 12 años- ya que el hueso es más moldeable. Un paladar excesivamente estrecho podría provocar apiñamiento, mala oclusión y hasta problemas respiratorios.

El “expansor” tiene una forma de “araña” y se ancla a los molares superiores.  Cada «disyuntor» está hecho expresamente para ese/a paciente y, por eso, previamente hay que tomarle un molde para hacérselo a medida. En el centro tiene un pequeño dispositivo y, mediante una llave, los padres le van dando vueltas. Al principio parece complicado, pero con la práctica todo se hace más fácil.

 

Se requiere la implicación total de los responsables para ir activando el dispositivo tal y cómo os indicará nuestra ortodoncista.  Así como controlar la higiene para que no se queden enganchados restos de alimentos.

Lo mejor es hacer esta “ampliación” por las noches, ya que las primeras horas pueden resultar ligeramente molestas a las criaturas y si las pasan durmiendo, casi no lo van a percibir y al levantarse ya habrán pasado las primeras horas que. No produce dolor, sólo la sensación de presión en la boca.

Esta fase de ir activando el disyuntor suele durar entre 16 días a un mes y, luego, a criterio del/la  profesional se mantiene el aparato en boca unos meses o hasta un año para consolidar la ampliación.

Antes de los 12 años

La edad ideal para ponerlo va depender de los que indique la ortodoncista que, según vea el recambio dentario y el problema de ortodoncia que presenten l@s niñ@s, indicará el momento óptimo. Siempre se ha de hacer durante el periodo de crecimiento, ya que los huesos del paladar son más fáciles de moldear.

Si no se hace a tiempo y la corrección debe realizarse a edad adulta, esto comporta una operación de cirugía maxilofacial en un hospital y seguramente, después, un tratamiento de ortodoncia.

Por eso, l@s niñ@s deben ir desde el 1 año de vida a su dentista y, a partir de los 5 años, a su ortodoncista para que les vayan vigilando las caries, la higiene y la erupción dental. Cuanto antes se detecte un problema de mordida, más fácil será la corrección.

Cuándo hace falta

El expansor se suele recomendar para tod@s aquell@s que tengan el paladar estrecho, una patología que suele ir acompañado de un cierto abombamiento en el paladar.

Al tener la cavidad oral más estrecha de lo habitual, se produce un apiñamiento en los dientes-no hay espacio para todos-y aún se puede complicar más si hay dientes que no pueden erupcionar al quedar taponados.

Otras veces, esta patología provoca una mala oclusión. Es los que se conoce como “mordida cruzada”: cuando, al morder, el maxilar superior queda por dentro de la mandíbula.

El propio abombamiento que sufre el paladar, dificulta, en ocasiones, el paso del aire y, en casos extremos, pueden darse problemas respiratorios o la aparición de ronquidos.

Origen de los problemas palatinos

La causa de estas alteraciones en el paladar pueden tener un origen genético, tener familiares con esa misma patología o por la costumbre de succionar el chupete, el biberón o el dedo durante un tiempo muy prolongado.

Por eso, se recomienda intentar quitar el chupete y el biberón antes de los 15 meses, cuando la dependencia aun no es excesiva. Cuanto más mayor es el niñ@, más aferrad@ está a esta costumbre y más posibilidades hay de que se le esté deformando el paladar.

Atent@s también a los menores que respiran por la boca, ya que este tipo de respiración también tiene consecuencias a nivel oral, así como los movimientos inconscientes de la lengua al tragar saliva, éstas fuerzas ejercidas cotidianamente también pueden afectar a la estructura ósea de la cavidad oral.

Este tipo de tratamientos forman parte de la llamada “Ortodoncia interceptiva” que es la que intenta corregir las patalogías relacionadas con una mala posición de los dientes, malformaciones o mordidas incorrectas durante el periodo de crecimiento, es decir, a edad muy temprana, para que la solución sea más fácil y cuando se consolide la formación ósea del/a paciente, se hayan corregido todas las patologías.