ES IMPORTANTE CURAR LAS CARIES EN LOS DIENTES TEMPORALES Y VIGILAR EL CRECIMIENTO.

 

 

La odontopediatría-rama de la Odontología especializada en niños- recomienda llevar a los niños a una consulta dental desde que cumplen un año; es la mejor manera de vigilar el crecimiento de su boca, detectar las caries y enseñarles a cuidarse la boca. Una buena salud oral de pequeños, garantiza la mejor salud de mayores.

Las caries que aparecen en los dientes temporales son una señal de alarma: o bien las criaturas tienen tendencia a generar caries-con lo que hay que vigilarlas- o hay un problema con la higiene o el tipo de alimentación que están llevando les está perjudicando su salud.

Quien tiene caries en los dientes temporales, tiene muchas más posibilidades de tener caries en los dientes permanente. Éstas deben sanarse inmediatamente, antes de que provoquen una infección bucal o que afecten a las piezas definitivas.

Coronas protectoras

Si la caries es pequeña cuando se detecta, se puede curar fácilmente con una obturación. Sin embargo, si ya está en estado avanzado hay que proteger el núcleo nervioso de la pieza dental (pulpa) mediante una pulpectomía (equivaldría a una endodoncia de adultos) o una pulpotomía (cuando se ha inflamado la pulpa del diente o la caries ha llegado hasta ella y hay que someterla a un tratamiento de protección).

Como, seguramente, el diente haya quedado muy dañado y haya perdido buena parte del esmalte, dicha pieza debe protegerse mediante una corona de metal para que la pieza aguante los años necesarios hasta que haga el recambio.

Hay piezas que no se recambian hasta los 7 o 9 años, según cada niño/a, y por lo tanto les quedan aun muchos años de vida útil en la boca.

Si no se recubre la pieza dañada, existe el peligro de perderla o que se rompa y si aún no está formada la pieza de recambio definitiva, se genera un espacio que hace que los dientes de alrededor se muevan para cubrir dicho hueco. Con lo que se desequilibra toda la boca.

Espaciadores

El peor de los casos es cuando el diente de leche es insalvable y hay que extraerlo. En ese caso, siempre hay que colocar lo que se conoce como “espaciador”, que es un aparato que mantiene el espacio hasta que erupciona el diente definitivo.

Recordar que tanto en adultos como en niños, cuando existe un hueco en la boca, los dientes vecinos tienden a desplazarse para cubrir ese vacío y por eso se acaba por desequilibrar toda la boca.

Incluso, los dientes opuestos, los que tienen que chocar para realizar la masticación, tienen a extruirse. Van saliendo poco a poco “en busca” del diente que les corresponde; los superiores tienden a crecer hacia abajo y los inferiores se desplazan hacia arriba, dejando la raíz al aire hasta que llegan a perderse.

Ortodoncia

La odontopediatría es la máxima especialista para vigilar la salud bucal de los menores. Es la que antes detectará si necesitan ortodoncia, bien por apiñamiento de los dientes, porque éstos no erupcionen dentro del calendario previsto o cuando la mordida no es la correcta.

La nueva tendencia de la investigación en ortodoncia es tratar a los niños lo antes posible. No esperar a que el hueso o el paladar estén formados del todo. Durante el crecimiento, los huesos infantiles son más esponjoso y más fáciles de moldearlos hasta alcanzar la posición correcta.

Problemas de mordida

Que los dientes puedan morder correctamente es importante para que los/as menores puedan triturar bien los alimentos y ocluir en la posición correcta. Cualquier desequilibrio puede llevar a forzar un lado más que el otro y que toda la carga de la masticación la lleven unos pocos dientes, mientras otros queden sin función.

También son muy comunes los defectos en el paladar. Muchas criaturas tienen un mal hábito al colocar la lengua al hablar o al tragar y eso acaba produciendo una malformación en el paladar que debe de ser corregida con un aparato que lleva incorporada una pequeña reja que reeduca a la lengua para que vaya al lugar correcto.

Es así mismo importante controlar las dimensiones del paladar. Si este es demasiado estrecho puede estar provocando que haya una falta de espacio en la boca de los/as pequeños/as y que los dientes definitivos se queden anclados en los maxilares por falta de espacio para salir.

Todo ello es mejor corregirlo lo antes posible, para que cuando lleguen a la adolescencia lleguen con los menores problemas dentales posibles.

Por otro lado, si los niños no tienen problemas de salud bucal, el llevarlos a la consulta del dentista les servirá para acudir sin miedo en un futuro y para empezar a fomentar una buena educación en higiene: en la boca, la higiene es sinónimo de salud. Si nuestros hijos incorporan la limpieza de su boca como un hábito de higiene, de mayores tendrán una magnífica salud.