CUIDADOS EXTRAS PARA LA BOCA DE LAS PERSONAS DEPORTISTAS

 

Practicar un deporte con intensidad puede hacernos apretar la mandíbula por el estrés o esfuerzo, así como disminuye la saliva-que es protectora- mientras, al mismo tiempo, se toman suplementos azucarados. Por todo ello, si practicas deporte te vamos a ayudar a prevenir futuros problemas bucales.

Un dolor de muelas o una infección bucal pueden arruinar cualquier competición. Por eso es bueno, mantener una vigilancia periódica de la boca y seguir unas pautas que nos ayuden a prevenir complicaciones.

Menos saliva

Cualquier esfuerzo físico hace disminuir el flujo salival. La saliva cumple una función protectora ya que rebaja el nivel de acidez de la boca. Así que sin ella, la boca de queda más desprotegida.

Si a esto le añadimos que muchas veces se beben bebidas azucaradas o suplementos de azúcar, el resultado es que nos estamos arriesgando a padecer más caries.

Para evitarlas, lo más fácil es llevar una escrupulosa higiene dental: cepillarse 3 veces al día durante 2 minutos, utilizar pastas con flúor y , al menos una vez al día, hacerse un enjuague con un colutorio de flúor.

De este modo, si el ácido de estas bebidas isotónicas y los suplementos empiezan a atacar el mineral del esmalte, su efecto puede ser contrarrestado con la remineralización que aporta el flúor.

Dientes desgastados, dolor de mandíbula.

Si estamos atentos, en los momentos de tensión o de excesivo esfuerzo, hay una tendencia inconsciente a apretar los labios y la mandíbula. Esto puede provocar a la larga, desgaste del esmalte y visualmente se observarán cómo los dientes se van a haciendo cada vez más pequeños.

Por otro lado, se puede sentir dolor en la zona de la mandíbula ya que toda la musculatura de tensa y cuesta mucho recuperarla. Una solución práctica sería utilizar una férula de descarga para proteger los dientes y la musculatura durante el esfuerzo.

Aunque esto puede resultar molesto para muchos deportistas. En ese caso, la única solución-si notamos dolor mandibular después de una prueba física- es ser conscientes de que solemos poner excesiva tensión en la zona de la boca e intentar controlar el nivel de presión que ejercemos.

Revisiones periódicas

Un dolor de muelas o una infección bucal, dejan a cualquiera fuera de la competición. Es imposible competir en esas circunstancias. Para evitar llegar a este extremos, lo recomendable es ir periódicamente-cada 6 meses con una buena salud bucodental, 4 si tenemos tendencia a tener problemas bucales- a una clínica dental para que nos controlen si hay indicios de caries o de desgaste y nos ayuden a disminuir estos factores de riesgo.

Protectores bucales

Por supuesto, que en aquellos deportes en los que haya un riesgo de impacto y fractura de una pieza dental es imprescindible utilizar protectores bucales para mantener nuestra dentadura natural.

En caso de impacto, hay que acudir inmediatamente a la dentista para que valore el alcance y la evolución de la lesión. Si sólo se ha perdido una parte de la pieza dental, ésta podría sobrevivir practicándole una endodoncia y reponiendo con composite la zona ausente.

Si la fractura ha afectado la raíz o una parte importante de la corona, el pronóstico es complicado y seguramente habrá que extraerlo y sustituirlo por un implante.

El deporte es muy sano para el cuerpo en general, pero requiere cuidar con mayor dedicación la salud oral para que ésta no afecte en el rendimiento.