SI LAS ENCÍAS SANGRAN ES UNA SEÑAL DE ALARMA

 

 

Cuando la encía está sana nunca sangra, ni siquiera durante una limpieza de boca en una clínica dental. Por lo tanto, si empiezan a sangrar es que nos están lanzando una señal de alarma: hay sarro subgingival y éste está provocando una inflamación.

Además del sangrado, hay otras señales que emite la boca para decirnos que algo va mal: las encías en vez de tener un color rosa pálido, adquieren un tono más rojizo y, si observamos bien, están como abultadas.

Con todos estos indicios, una buena odontóloga/o sabrá detectar un caso claro de gingivitis: se ha formado sarro debajo de la encía, esto provoca una proliferación de bacterias y de ahí la inflamación que se observa.

  Limpieza profesional

La solución es fácil: con una buena limpieza dental, en una clínica odontológica y por parte de una/o higienista. La tartrectomía o detartraje  consiste en la eliminación del sarro con ultrasonidos, devolviendo a la encía la higiene y salud que necesita.

La higienización se completa con el pulido de las piezas dentales para dejar las superficies de las coronas que rodean las encías más deslizantes y evitar que los alimentos se queden adheridos y vuelvan a meterse por debajo de la encía.

   Pérdida de encía

Una de las consecuencias más inminentes de la formación de este sarro subgingival-por debajo de la encía- es que éstas se retraen: se contrae hacia arriba en los dientes superiores y desaparece hacia abajo en los inferiores.

Esta encía que se pierde jamás se vuelve a recuperar de manera natural. Con lo que lo más recomendable es evitar nuevas pérdidas con una buena higiene personal y acudiendo cada 6 meses a la clínica dental a hacerse una nueva limpieza de mantenimiento.

    Periodontitis

El siguiente estadio de la gingivitis es cuando la pérdida de encía es ya notable y va acompañada de pérdida de hueso es la periodontitis. En este caso las limpiezas en clínica deben ser mucho más frecuentes y, si lo requiere, han de ir acompañadas de una raspaje y alisado radicular para poder acceder al sarro que se encuentra a niveles muy profundos.

En el caso de la periodontitis, al llevar aparejada la pérdida de hueso es mucho más peligrosa ya que, si avanza, puede desembocar en una pérdida de las piezas dentales.

     Prevención

Para evitar todos estos problemas lo mejor es mantener una buena higiene bucal cepillándose 3 veces al día, durante 2 minutos y finalizar la limpieza con el uso del hilo dental que podrá remover la placa que se forma entre diente y diente y sobre todo entre las muelas.

Las personas que tienen tendencia al sangrado es bueno que utilicen pastas de dientes especiales para las encías y que recurran al colutorio para eliminar algunas de las bacterias que tienden a provocar la inflamación de las encías

Para mayor tranquilidad, se recomienda ir cada 6 meses al dentista para revisión y, si es necesario, para una limpieza de boca. La odontóloga/o puede pautar visitas cada 4  meses o menos,  para mejorar el control de su paciente.