POR QUÉ CAMBIAMOS LOS DIENTES DE LECHE

Los dientes se empiezan a formar antes de nacer dentro del hueso de los maxilares. A los meses de vida, comienzan a salir al exterior: erupcionan en boca. Con el paso del tiempo, se van formando internamente los dientes permanente que, a medida que van empujando para salir al exterior, van reabsorviendo la raíz de los temporales, por eso se caen y, si observas bien, verás que no tienen raíces.

Hay bebés que nacen ya con dientes, aunque esto no es lo habitual. Son los llamados “dientes natales” que hay que determinar si son los primeros incisivos centrales que han erupcionado precozmente o si son dientes “supernumerarios”, es decir, dientes extras que, por tanto, han de ser extraídos. Un/a buen/a odontólogo/a lo sabrá determinar.

Lo primero que se forma en el germen dentario, es decir, dentro del hueso maxilar, es la corona, sin embargo, nada ocurre hasta que no se forma la raíz que actúa como motor. Esa raíz va empujando a la corona del diente que se va abriendo paso, a través del hueso, mediante un proceso de reabsorción. Por eso, los dientes no sangran al despuntar en la boca.

Calendario de dentición

Entre los 4 y los 7 meses, las encías empiezan a inflamarse y a molestar al bebé ya que los dientes están pugnando por salir al exterior. Los primeros en aparecer son los incisivos centrales inferiores.

Los centrales superiores saldrán entre los 8 y los 12 meses.

Entre los 9 meses y el año, hacen su aparición en boca los incisivos laterales, tanto los inferiores como los superiores.

De los 13 a los 19 meses, erupcionan las primeras muelas, tanto las de arriba como las de abajo. Los colmillos o caninos los hacen seguidamente, entre los 16 y los 23 meses.

Y los segundos molares entre los 25 y los 33 meses.

De manera que, a los 3 años, ya estaría completa la dentición temporal: 20 dientes, ya que no hay premolares.

Llamando al Ratón Pérez, llamando al Ratón Pérez!

A los 6 años aparecen las primeras muelas definitivas: “las muelas de los 6 años”. Lo hacen al final de la boca, en el hueco que hay detrás de los últimos molares de leche, puesto que los maxilares han ido creciendo y preparando el espacio para la aparición de la dentición definitiva. Estos primeros molares salen sin dificultad ya que no sustituyen a ningún diente temporal.

El resto de dientes tienen que quitar de su espacio a los “dientes de leche” para ponerse ellos. De manera que, a medida que se vayan formando, irán empujando y reabsorviendo las raíces de los dientes temporales. Éstos, al ir perdiendo su sujeción, se empiezan a mover hasta que caen.

Así, el recambio sigue prácticamente el mismo orden que los dientes temporales; los primeros en irrumpir son los incisivos centrales que, sobre los 5-7 años, van desprendiendo los “incisivos de leche”.

Como los dientes definitivos son más grandes que los anteriores, a veces ocupan el hueco de los dientes laterales temporales, cosa que preocupa a muchos padres al observar que han caído 4 dientes y sólo han aparecido dos. Pero, ya saldrán a su tiempo, porque los dientes laterales emergen unos años más tarde, entre los 7 y los 8 años.

A los 9 es cuando aparecen los colmillos o caninos inferiores. Entre los 10 y los 12 años los primeros y segundos premolares y, también en esta temporada, se despiden los caninos superiores para dar paso a los definitivos.

Las “muelas del juicio” o cordales, no erupcionarán hasta los 17-21 años y los harán en el último rincón de la boca, si es que tienen espacio para ello y si su posicionamiento es bueno. Suelen ser problemáticas porque o bien pueden empujar al resto de de dientes para abrirse hueco o están mlas posicionadas-están horizontales, en vez de verticales-con lo que desplazan al resto y generan muchos problemas al no encontrar su salida natural a la boca.

Cada persona tiene su tiempo

Lo explicado hasta ahora, corresponde al calendario más común, lo que no quiere decir que haya niños que vayan más adelantados con su dentición y otros más atrasados. Hay que tener un poco de paciencia y, si ya se observa que se han sobrepasado los tiempos, lo mejor es llevaralos a un buen odontólogo/a que, mediante una exploración y radiografías, sabrá determinar a ciencia cierta si el niño/a tiene los dientes definitivos formados.

Hay excepciones y personas que viven toda la vida con algún diente temporal y no pasa nada. Sólo es patológico en el caso de “agenesia”, que es cuando no se llegan a formar nunca los dientes definitivos y no se tienen los 32 dientes correspondientes.

Curiosidades

Los “dientes de leche” se llaman así porque son de un color más blanco que los definitivos. Son más pequeños, puesto que los maxilares también lo son y sus raíces no son tan profundas como los definitivos. De ahí, que cuando somos pequeños tengamos 20 dientes y al hacernos mayores y tener un maxilar una mandíbula más grandes, podamos albergar hasta 32 piezas.

Las niñas suelen ir normalmente más adelantadas que los niños. Y todos, unas y otros, deben cuidar su higiene desde el primer diente; tener caries en los dientes temporales provoca que esa persona tenga más tendencia a tener caries en los dientes definitivos y, si no nos acostumbramos a cuidarnos la boca desde bien pequeños, al crecer es más difícil introducir el hábito y podemos tener más complicaciones.

Visitar al dentista desde los 4 años

La primera visita al dentista debe realizarse alrededor de los 4 años; con esto se consigue que los niños tengan un primer contacto con el dentista nada agresivo y por tanto que no le tengan miedo y, además, el/la odontólogo/a puede detectar alguna anomalía en la dentición o alguna tendencia a producir caries que es mejor diagnosticarla lo antes posible.

Hay muchos casos de deformación de paladar como consecuencia del chupete o de succionarse los dedos para dormir. Esto debe ser revisado por un/una odontopediatra que puede corregir a tiempo estas deformaciones que, cuando crezcan, serán más difíciles de enmendar. En las clínica dentales estamos para prevenir y evitar, lo antes posible, las complicaciones.