BLANQUEAMIENTO DENTAL: EFECTIVO Y DESDE CASA

 

Los blanqueamientos dentales sí funcionan. En sólo unas semanas se pueden conseguir unos dientes más blancos. Se trata de aplicar el producto blanqueador media hora al día, en casa y los efectos son evidentes…en la fotografía os mostramos un caso real de una paciente que utilizó el blanqueamiento en la arcada superior. La diferencia es notable.

El método es muy sencillo: en la clínica se toma un molde para realizar una férula personalizada de la arcada que se desee mejorar. Cuando ésta haya sido realizada, se le entrega al paciente junto con un paquete con 4 jeringas para que se lo aplique cómodamente.

En casa, dicho paciente pondrá en la férula, en aquellos dientes que quiera blanquear, una gota de este producto y se colocará la férula para que el blanqueador actúe durante 30 minutos.

Respetar el tiempo

Los productos blanqueadores que utilizamos en la clínica Doctores Bonet contienen Peróxido de Carbamida. Es importante respetar el tiempo indicado y no tratar de alargarlo para conseguir unos resultados mejores. No por dejarlo más tiempo, blanqueará más.

El contenido de estos tratamientos está pensado para actuar durante media hora. Si alargamos su presencia en boca podemos provocar algún daño en el esmalte como la molesta sensibilidad dental.

También es necesario recordar que el blanqueador debe estar en las mejores condiciones y por eso debe guardarse en un lugar fresco, seco y sin que le afecte la luz de manera directa.

Riesgo de sensibilidad

Los blanqueadores, al ser abrasivos, pueden hacer que aumente la sensibilidad dental mientras tiene lugar el tratamiento. En caso de que se empiecen a notar sensaciones dolorosas en el esmalte ante un estímulo frío o caliente, lo mejor es interrumpir el tratamiento, hacer un refuerzo de flúor en la clínica dental y, retomarlo una vez la pieza dental haya sido protegida.

Sólo en casos extremos de sensibilidad irreversible será aconsejable paralizar el blanqueamiento hasta lograr que desaparezcan totalmente las molestias o aconsejar al paciente que renuncie al mismo en aras de su salud bucodental.

No por ello hay que tener miedo a este tipo de tratamientos ya que todos ellos están avalados por las distintas asociaciones de Odontología y Estética. Además, las molestias son temporales, sólo se producen durante el blanqueamiento, no son para siempre.

Eso sí, antes de realizarlo el/la Odontólogo/a revisará el estado de las encías y del esmalte para comprobar que están en el estado idóneo antes de iniciar la operación de blanqueamiento.

Resultados desiguales

Es necesario advertir que el blanqueamiento no causa los mismos efectos en todos los pacientes. En algunos, el resultado es espectacular y en otros, sólo se consigue mejorar un tono. Por lo tanto, es imposible garantizar los resultados del mismo.

Tampoco se saben las causas exactas de la desigual eficacia de los tratamientos blanqueadores en unas bocas o en otras, con lo que tampoco se puede saber de antemano cuando va a funcionar y cuando no.

Lo que sí se puede aseverar es que mejoría hay en todos los casos.

Duración

La duración del efecto blanqueador puede ser de medio año a un año, aunque dependerá en gran medida de las precauciones que tome posteriormente el paciente.

Para mantenerlo lo mejor posible es imprescindible mantener una higiene bucodental adecuada: cepillarse los dientes 3 veces al día durante 3 minutos. Enjuagarse la boca con algún colutorio varias veces por semana y evitar los alimentos que tiñan los dientes.

Las bebidas carbonatadas (con burbujas), café, té, vino, frutas ácidas o verduras como la zanahoria y la remolacha tienden a teñir el esmalte. Por eso, es necesario lavarse los dientes diariamente si se toman habitualmente este tipo de alimentos. Cuanto más colorido sea un alimento, más color dejará en los dientes.

El tabaco es muy perjudicial para la salud de la boca ya que puede provocar cáncer bucal, además de teñir los dientes y de ser nocivo para las encías.

Con todo lo explicado desde la Clínica Doctores Bonet nos reafirmamos en que poder tener unos dientes más blancos aumenta la sensación de limpieza, rejuvenece y mejora el atractivo de cualquier persona.